Después del milagro más grande

Lectura Bíblica Inicial: Lucas 5:17-25

Versículo Clave: «Si Dios no se guardó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿no nos dará también todo lo demás?» (Romanos 8:32 NTV)

Todo lo demás es añadidura

Si Jesús ya venció en lo más difícil, ¿cómo no creer que también puede obrar en lo demás? En la cruz, Él pagó el precio más alto por nuestra salvación y, en un solo sacrificio, nos dio todo lo demás.

Todo lo que necesitamos en la vida diaria (provisión, sanidad, restauración, puertas abiertas) son simplemente añadiduras en comparación con el milagro de la salvación. Podemos vivir confiados en que en Cristo tenemos todo lo demás.

¿Te apartas del milagro?

Algunas personas se apartan de Dios después de recibir un milagro. Su fe se centra en lo que Él puede darles, no en quién es Él. Sin embargo, el mayor milagro de todos es la salvación, el hecho de que Dios entregó a Su propio Hijo por nosotros. Por ello, debemos anhelar el encuentro con la presencia de Dios más que las bendiciones que Él puede dar.

  • ¿Soluciones temporales o la solución eterna? Quien entiende lo grande que es la salvación, tiene paz.
  • Recibe la salvación: Cree y declara que Jesús es el Salvador y Señor de tu vida. Su sangre te limpia y te convierte en hijo de Dios.
  • Pide con fe otros milagros: Dios puede hacer todo lo que le pidas con fe. Pero recuerda que ya tienes el milagro más grande.

El milagro de la salvación

El milagro de la salvación nos conecta con el cielo y con todas las bendiciones que Dios ha preparado para Sus hijos. Es el fundamento y la garantía de todos los demás milagros. Seamos agradecidos por el regalo de la salvación y tengamos fe para pedir a Dios por todos los demás milagros que necesitamos en nuestras vidas.

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